Crítica

Fabrizio Plessi. Agua electrónica

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“Siempre he considerado la electrónica, y más concretamente la televisión, nada menos que un material, más o menos como el hierro, el carbón, la paja o el mármol”. Las declaraciones del propio Fabrizio Plessi (Reggio Emilia, 1940) dejan entrever cuál es la característica principal del trabajo de este artista que ahora muestra en el IVAM trece obras centradas en un tema que recorre toda su obra: el agua.

 
El recorrido expositivo comienza con un croquis realizado por el propio artista en el que se recoge el montaje de la exposición. En la esquina superior izquierda del mismo, se pude leer una anotación hecha de su puño y letra que ya da pistas sobre el hilo conductor de esta muestra: “IVAM. Valencia. 28 giugno 2007. America’s Cup”. Plessi se habría inspirado en esta competición náutica que acaba de ganar en aguas valencianas el equipo suizo Alinghi  para realizar un montaje en el que el agua – el principio de todas las cosas que dijo Tales de Mileto - cobra total protagonismo en detrimento de otros elementos naturales como el fuego o la tierra, que también están presentes en muchas de sus obras. Un agua que vemos a través de las pantallas de televisión integradas en unas esculturas en las que predomina de manera absoluta el hierro que, en contacto con el oxígeno, produce la oxidación. No sólo el artista modifica la obra sino que la Naturaleza también interviene en este proceso. Y es que, tal y como afirma Marco Tonelli en el catálogo que acompaña esta muestra, la obra de Plessi “hace convivir por primera vez los elementos naturales y artificiales, un esbozo que, sin embargo, nunca será fielmente realizado, porque el agua de sus televisores siempre será electrónica”.

 
Es precisamente este elemento electrónico el que caracteriza el trabajo de Plessi. La influencia que tuvo el Arte Povera en el inicio de su carrera puede contemplarse en la elección de materiales pobres como la piedra, el carbón, la madera o el hierro (en la exposición del IVAM tan sólo está presente este último) que combina con elementos tecnológicos, como el vídeo, la televisión, un ventilador o un simple motor eléctrico. En palabras del propio Plessi, “como el alquimista con los vasos comunicantes, creo haber inventado una práctica para hacer dialogar materiales aparentemente irreconciliables”. Unos elementos que integra en unas instalaciones en las que el trampantojo está muy presente porque aunque Plessi se haya definido en algunas ocasiones como un hombre del Renacimiento – no en vano vive en un palacio veneciano del Quattrocento – su obra es más heredera del Barroco, de ese juego entre ser y parecer, que señala el catedrático Jaime Siles en el catálogo de la exposición.

 
El movimiento está presente en la obra de Plessi como también lo está en la fachada de la iglesia de Santa Agnese diseñada por Francesco Borromini y Carlo Raineldi en la Piazza Navona de Roma o en El rapto de la Proserpina de Gianlorenzo Bernini, ambas obras pertenecientes al Barroco. Un movimiento artístico que también se caracterizó por la teatralidad, por la puesta en escena, por ese gran teatro del mundo que ideara Calderón de la Barca. Un mundo que no le es ajeno a Plessi quien ha participado en numerosos montajes escenográficos como el realizado en cooperación con el coreógrafo Fréderic Flamand y el músico Michael Nyman para la ópera The Fall of Icarus en la Ópera de Bruselas o las escenografías diseñadas para diversos programas de televisión en Italia y Alemania.

 
Todo ello con una única finalidad: la búsqueda de la emoción en el espectador, porque Plessi es de los artistas que piensa que sus obras no deben contar historias sino transmitir sentimientos. “Las imágenes que utilizo para reproducir el agua son altamente evocativas y no deben de ser descriptivas, ni anecdóticas, ni decorativas. He sido de los primeros en pensar que la vídeo-instalación debía de ser un gran objeto en el que el espectador pudiera introducirse dentro del sonido, de la imagen, percibir la atmósfera; algo muy diferente a sentarse delante del vídeo y mirarlo como si fuera el cine”, señala el propio Plessi.
En definitiva, una cuidada exposición hasta en los últimos detalles - como la impecable rotulación de las obras en la sala o los dibujos que se muestran de otros proyectos – que muestra una selección de las “vídeo-instalaciones” de Plessi basadas en el agua y el hierro y en la que se puede comprobar aquello que ya adelantó Plinio en su Historia Natural: “La contemplación de la naturaleza me ha llevado a no considerar nada increíble”.

 
PLESSI 1970-2005
IVAM. VALENCIA.
C/ GUILLEM DE CASTRO 118
COMISIARIA: CONSUELO CÍSCAR
HASTA EL 26 DE AGOSTO 2007


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Trailer del documental
"Valdés como pretexto"

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